Ecuador, 21 de Mayo de 2022
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El Telégrafo
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Estados Unidos guarda sus armas nucleares en Bélgica

10-04-13-act-mapaUn cable firmado en 2009 por el embajador de EE.UU. en Bélgica y difundido por WikiLeaks esta semana confirma la presencia de armas nucleares estadounidenses en Bélgica, algo que prácticamente nunca se ha admitido oficialmente, informó ayer la agencia Belga.

El telegrama, enviado al Departamento de Estado norteamericano desde su embajada en Bruselas en 2009, por su titular de entonces, Howard Gutman, habla abiertamente de las “armas nucleares tácticas americanas estacionadas en (la base aérea)  Kleine-Brogel”, informó también el diario Le Soir en su edición digital.

Numerosas organizaciones y expertos han hablado durante años de la presencia de armamento atómico estadounidense en esa instalación, algo no confirmado ni desmentido oficialmente por las autoridades belgas, en línea con la política habitual de la OTAN en estos casos.

Según ese cable el Grupo de Investigación e Información sobre la Paz y la Seguridad (GRIP), Kleine-Brogel, albergaría entre diez y veinte bombas nucleares tácticas del tipo B-61.

El Gobierno belga solo ha hablado públicamente en una ocasión de la presencia de esas armas atómicas en la base, en 1988 y por boca del entonces ministro de Defensa, Guy Coëme.

Según expertos citados por la agencia Belga, Estados Unidos mantendría aún unas 240 bombas del mismo tipo -que pueden lanzarse desde aviones- en cinco países aliados (Alemania, Bélgica, Italia, Holanda y Turquía).

La capital belga es Bruselas, que a su vez acoge a las principales entidades de la Unión Europea. Allí, por ejemplo, se realizan las grandes negociaciones para la estabilidad del euro. La ciudad es considerada la capital del Viejo Continente.

En 2009 Barack Obama ya gobernaba Estados Unidos. De hecho un año antes él había recibido el Premio Nobel de la Paz. El mismo galardón recibió la Unión Europea en 2012. El premio, casualmente se guarda en Bruselas (Bélgica).

España quiso ser el portaaviones de Estados Unidos

En otra revelación, producto de las filtraciones de WikiLeaks, se supo que el dictador Francisco Franco ofreció a Estados Unidos convertir a España en un gigantesco portaaviones.

En varias reuniones entre diplomáticos españoles y estadounidenses se habló del eventual estallido de una Tercera Guerra Mundial. Esas conversaciones están recogidas en los “Cables de Kissinger” escritos entre 1973 y 1976, en plena Guerra Fría.

El régimen de Franco, siempre con ansias de glorias militares, aclaró a la Casa Blanca que Europa Occidental no tenía defensa frente a las bases soviéticas apostadas en el Magreb, en Argelia y Marruecos.

El 19 de diciembre de 1973 se reunieron en Madrid el secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger, y el presidente del gobierno español, Luis Carrero Blanco.

Un cable codificado como secreto detalla esa cita. “La seguridad de Occidente, proclamó Carrero, depende de impedir que los rusos tengan bases en el Norte de África, para lo cual Occidente debería tratar de conseguir el apoyo de los árabes”, indica el texto.

“Carrero subrayó que los Pirineos podrían proporcionar una segunda línea defensiva tras la cual las fuerzas occidentales podrían reorganizarse y recibir suministros desde América (sic), si la primera línea de defensa de la OTAN fuera desbordada; porque, destacó, la OTAN no cuenta con una segunda línea de defensa ni con coordinación logística”, señala el documento reproducido por el diario Publico.es.

Con estas propuestas, España buscaba seducir a Estados Unidos para que le abriera las puertas de la OTAN, algo que nunca consiguió Franco debido a que la alianza militar del Atlántico Norte no admitía dictaduras.

ASSANGE DENUNCIA CENSURA DE ARCHIVO NACIONAL DE EE.UU.

Durante la rueda de prensa dedicada a la presentación de casi 2 millones de documentos de la era diplomática de Henry Kissinger, Julian Assange denunció que el Archivo Nacional de Estados Unidos ha censurado todos los resultados de búsqueda de WikiLeaks.

“Quien controla el pasado, controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado”. Con esta frase del escritor George Orwell arrancó su discurso el fundador de WikiLeaks, quien recalcó que “no se puede confiar en EE.UU. dado el control que ejerce sobre el pasado”.

Assange, que habló mediante un telepuente desde la Embajada de Ecuador en Londres, calificó los documentos  como “la publicación geopolítica más importante”. “De hecho existía durante los años 70 y sigue existiendo la prioridad en el Departamento de Estado estadounidense de penetrar en los sindicatos y de nombrar a sus líderes”, advirtió el fundador de WikiLeaks.  

Además, el australiano señaló que el nuevo sistema de búsqueda PlusD “es lo que Google debería ser”. En relación a los temas de los documentos publicados, Assange mencionó que muchos de ellos indican que “el canciller australiano Bob Carr ha sido un informante de EE.UU.”. (RT)

LA IGLESIA CHILENA ASEGURA QUE APOYÓ DERECHOS HUMANOS

El portavoz de la Conferencia Episcopal de Chile, Jaime Coiro, señaló ayer que el Vaticano siempre apoyó la labor de la Iglesia chilena en defensa de los perseguidos por el régimen de Augusto Pinochet, en contraste con un cable diplomático norteamericano filtrado por WikiLeaks.

Un texto del Departamento de Estado estadounidense indica que en octubre de 1973, un mes después del golpe de Pinochet contra Salvador Allende, el entonces subsecretario de Estado del Vaticano, Giovanni Benelli, consideró “propaganda comunista” las informaciones sobre los atropellos cometidos en Chile por el nuevo régimen militar.

“Probablemente esas han sido notas preliminares, porque la información confiable sobre lo que estaba ocurriendo en Chile no se tuvo en forma inmediata”, opinó Coiro. “No se conocía en detalle la magnitud del quebrantamiento de la institucionalidad”, subrayó Coiro, que cree que esto “puede explicar que sus contenidos sean tan discrepantes de lo que fue la postura de la Iglesia en materia de derechos humanos”.

En ese sentido, recordó el papel que desempeñó el cardenal Raúl Silva Henríquez en la defensa de los derechos humanos. (EFE)

WASHINGTON OBVIÓ LOS DELITOS DE LA DICTADURA ESPAÑOLA

“Será más fácil llegar a un nuevo acuerdo [sobre las bases] con España si Franco sigue en el poder. En cualquier caso, la transición está ya en proceso y es probable que no vaya a mantenerse en el mando durante gran parte de la vida del nuevo acuerdo”, reza un cable emitido desde la embajada norteamericana en Madrid en 1975.

Los documentos filtrados por WikiLeaks demuestran lo cómoda que se sentía la Casa Blanca con el régimen de Francisco Franco, pese a las violaciones a los derechos humanos.

Cuando el Departamento de Estado consultó a sus embajadas sobre la situación humanitaria en sus respectivos países, la legación de Madrid destacó los logros de la dictadura española. “Debe observarse, sin embargo, que el gobierno rara vez enjuicia expresiones de opinión puramente privadas que contravengan las leyes y en los últimos años ha mostrado una creciente tolerancia por las huelgas, algo que ocurre con frecuencia.

[...] En el caso de la ley de prensa, las multas se han convertido en la forma más común de sanción, aunque la ley permite penas de prisión de hasta seis meses para los delincuentes que no puedan o no quieran pagarlas”, explica el documento que resalta que España es adherente a varios tratados internacionales.