Ecuador, 21 de Mayo de 2022
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El Telégrafo
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Cruzar la frontera sur es caer en el Ecuador de la década de los 90

El viaje a Huaquillas, en la provincia de El Oro, en la frontera sur del país, ya no es esa travesía infinita y difícil de cumplir de otras décadas. Desde un nuevo redondel en la Panamericana Sur, en el sector de Tillales, en El Guabo, empieza una carretera de concreto de dos carriles a cada lado y un hombro de seguridad para emergencias.

Las verdes plantaciones de banano, que parecen infinitas, acompañan a los viajeros en gran parte del recorrido por sectores de El Guabo, Pasaje, Machala e incluso Santa Rosa. En menos de una hora, los 73 kilómetros de vía son recorridos sin ningún sobresalto, excepto con la gracia que generan ciertos nombres señalizados en la autopista, como El Jumón o La Cuca.

Para ingresar a Perú ya no es necesario pasar por la zona urbana de Huaquillas, que tanto tiempo absorbía por lo saturado de su centro comercial. Ahora se llega directamente al Centro Binacional de Atención Fronteriza (CEBAF) en el lado peruano. En ese sitio, aún quedan ciertos rezagos del pasado, donde ciertos funcionarios actúan a  discreción: unos dicen una cosa y otros otra, pero en reglas generales el proceso migratorio funciona con fluidez.

El inicio del recorrido en la provincia de Tumbes es agradable. Sus buenas carreteras, bien distribuidas y señalizadas, recuerdan esas conexiones entre países europeos, donde es imposible extraviarse. Pero un poco más al sur, luego de pasar Zarumilla, todo cambia. Pareciera que se ingresara a otra dimensión, una del pasado: la carretera se deteriora bruscamente, y el conductor enfrenta cierres viales y desvíos en cada tramo.

El cruce, a través de la ciudad de Tumbes, es una aventura en sí misma. La Panamericana pasa por la parte central de esa urbe, donde huecos gigantes, polvo y mototaxis lo complican todo. El camino sigue y el asfalto desgastado acompaña toda la ruta en la que están Zorritos, Punta Sal Grande, Punta Sal Chico y Máncora, ya en la provincia de Piura, caminos que recuerdan a los ecuatorianos la década de los 90. (I)