Documentación hemerográfica y visual de diario EL TELÉGRAFO será parte del proceso

El Sistema Nacional de Archivos iniciará ejecución en 5 provincias

Documentación hemerográfica y visual de diario EL TELÉGRAFO será parte del proceso
24 de junio de 2015 00:00

Como un diario que ha permanecido soslayado en un edificio o la bitácora del barco que navega en las aguas del tiempo, las actividades de una persona, una institución y una sociedad tienen como testigos ciertos documentos en que se registran sus funciones.

El ordenamiento de estos archivos puede facilitar, en tiempos remotos, la formación de la memoria histórica, la generación de conocimiento e, incluso, la consolidación del patrimonio inmaterial.

De esto estaba consciente el historiador Ramón Alberch Fugueras —uno de los archiveros más destacados de Europa— cuando fue a desempolvar legajos en repositorios interminables.

Y así lo admite décadas después de haber hecho eso por primera vez: “Yo fui a los archivos para hacer de historiador, me parecían el laboratorio de la historia”.

Un laboratorio que tiene como materia prima un cúmulo de datos que se activan al ser ordenados y clasificados, tarea que Alberch Fugueras vino a suscitar esta semana en Quito y Guayaquil: es -junto con Matteo Manfredi- consultor internacional en la construcción del Plan Director del Sistema Nacional de Archivos, que organiza con otras instituciones el Ministerio Coordinador de Conocimiento y Talento Humano.

La subsecretaria de Memoria Social del Ministerio de Cultura y Patrimonio, Andrea Nina, contó, el lunes pasado, que junto a los archivos históricos de la cartera de Estado a la que pertenece hay archivos notariales e, incluso, hospitalarios.

En el país, los gobiernos locales no tienen claro qué fondos deben asignarle al manejo de los archivos que administran, admitió la funcionaria antes de señalar la importancia de crear un “sistema de archivos articulado y sostenible a largo plazo”.

En ese sentido, el especialista catalán inició su exposición sosteniendo que cuando una nación quiere organizar un sistema de archivos se ha demostrado que el modelo consistente en legarle a alguien la competencia exclusiva en este campo fracasa.

“Solo funcionan los sistemas de archivos en la medida en que los órganos que tienen competencia sobre estos hacen una lectura transversal e interdisciplinar (de su tratamiento)”.

Para Alberch, “la idea de la archivística, como una continuidad -desde un documento que se genera hasta que llega al archivo histórico- ha guiado las propuestas del Plan (...) El desafío es tan impresionante que no vale enfrentarlo en soledad. El archivero no debe trabajar en soledad”. Entonces, explicó lo que llama “síndrome del archivero torero”, una autocrítica profesional.

Después de recibir una cornada, el torero cae al suelo y una cuadrilla asiste con sus capotes al herido, desviando al toro para que no remate al novillero quien, si logra levantarse, en una señal de machismo, de fortaleza a veces forzada estira los brazos pidiendo: “¡que me dejen solo!”.

Una puesta en escena que no se puede aplicar al oficio de archivero porque, según Alberch Fugueras, “es posible recibir tantas cornadas hasta quedar sin vida frente a un desafío de 300 o 400 kilos si no vas con un grupo de personas, los archiveros que evitan que te rematen en el centro de la plaza”.

Las 37 acciones que contiene el Sistema Nacional de Archivos serán expuestas hasta el viernes 26 de junio. Ayer se capacitó a funcionarios de la Universidad de las Artes, en Guayaquil y mañana los talleres se extenderán a los custodios de documentos históricos de Guayas, Los Ríos, El Oro, Santa Elena y Galápagos, con miras a levantar información para el primer Censo de Archivos de este tipo, así como la elaboración de un reglamento-tipo.

“La archivística es la única profesión en que el día que tomas posesión hay 500 años de trabajo que te están esperando”, bromeó Ramón Alberch para demostrar que quizás solo los arqueólogos tengan frente a sí un reto comparable al que asumen los archivadores.

“Mientras estamos resolviendo y atacando el pasado, tenemos que resolver el presente y la gestión documental”, explicó el historiador, para quien la solución requiere de políticas concertadas; voluntades competenciales; profesionales bien preparados; y recursos económicos y humanos que siempre parecerán insuficientes.

“La archivística, lejos de ser una profesión periférica, puede sumirse en una centralidad brutal”, concluyó el consultor internacional.

Noticias que ahora son historia

El valor documental de los archivos se complementa con los acontecimientos que aparecen en los periódicos.

Desde las 09:30 de hoy y a través de capacitaciones y reuniones técnicas de trabajo se dará a conocer el Plan de Acción previsto para la intervención en el archivo de diario EL TELÉGRAFO, el más antiguo del país, que cuenta con dos fondos documentales: una hemeroteca (que data del período 1884-2012) y un archivo fotográfico (que contiene 7 millones de fotografías). Hechos históricos tan trascendentales como la Revolución Liberal están retratados allí.

La normativa rectora

Daysi Guerrero, directora nacional de Archivo de la Secretaría Nacional de la Administración Pública, recuerda que desde 2012 se realizó un diagnóstico, con el Banco Interamericano de Desarrollo y otras 60 instituciones para la definición y vigencia de la norma técnica que rige los archivos del país.

En ese marco, la Ley del Sistema Nacional de Archivos deberá ser revisada por la Asesoría Jurídica de la Presidencia de la República. (I)

El lunes pasado el historiador catalán Ramón Alberch Fugueras explicó el valor histórico y humanista de los archivos junto con el Plan del que es consultor. Foto: Álvaro Pérez / El Telégrafo
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