Real y su largo camino para llegar a la élite

- 15 de julio de 2020 - 00:00
Kerlly Real surgió del fútbol barrial y ahora jugará en la élite del fútbol español, tras fichar por el Valencia
Cortesía: Córdoba

La futbolista ecuatoriana fichó por el Valencia, de la primera división española. Desde los ocho años empezó a jugar en su barrio, pasó por colegiales y el fútbol local, antes de dar el salto.

El fútbol ha representado todo un viaje para Kerlly Real. De jugar en las canchas barriales de tierra, hoy lo hace en los mejores escenarios del fútbol femenino en Europa.

Con solo 21 años, su crecimiento ha sido exponencial y se convirtió en la primera futbolista ecuatoriana en llegar a un equipo de la máxima categoría española; desde ayer es jugadora del Valencia.

Este gran recorrido empezó en un barrio popular de Quito, como La Mena 2, donde nació y creció. En sus primeros años ya mostró interés por el fútbol y no le importaba jugar con los varones.

Aquello era una constante y así se forjó en sus primeros años. Su primer equipo fue del barrio, uno llamado Los Ángeles y a los ocho años ya estaba metida de cabeza en el deporte.

En el colegio, ya con mayor organización, su participación fue constante en los intercolegiales. Estudió en el colegio Fernández Madrid de la capital, donde los partidos más importantes eran las finales en los cursos superiores.

Con el número “10”, Real era goleadora por donde pasaba. En el torneo de 2013 marcó 33 goles y ganó el título frente al colegio Americano.

Compaginó sus estudios con el fútbol, pues también la selección de Pichincha llamó a su puerta. Con ese equipo disputó los Juegos Nacionales y la tricolor contó con ella para las selecciones juveniles.

Así se vinculó al Quito Fútbol Club y también a Espuce, con el que pudo jugar la Copa Libertadores de América Femenina.

Real formó parte del equipo que se clasificó al primer mundial para Ecuador, en Canadá 2015. Vivió el proceso clasificatorio y fue titular habitual en el Mundial, con solo 15 años.

Con la selección modificó su posición. Ya no pudo ser la ofensiva y goleadora; Vanessa Arauz la ubicó como lateral derecha.

Su capacidad para desbordar y asistir, combinada con su fortaleza para defender y su velocidad, la convirtieron en un objetivo de la mira europea.

Después del Mundial, primero debía terminar sus estudios. No podía irse sin cumplir con su familia y una vez graduada pudo migrar a España, donde ya lleva tres años en ese fútbol.

Jugó en el Málaga y el Córdoba, ambos de la Segunda División de España. En el segundo equipo encontró su espacio y fue un gran aporte para el club. En medio de la pandemia, apareció la opción de llegar al fútbol mayor.

“Es un día difícil, porque tengo que despedirme de un club que me abrió las puertas y que me ha hecho crecer como persona y futbolista”, publicó en redes sociales a manera de despedida.

Hoy afronta un reto más grande, que significará un mayor crecimiento, pero para el que se siente preparada gracias a su recorrido. (I)

Valencia suma refuerzos para la temporada

El Valencia, donde jugará la futbolista ecuatoriana, realizó algunos cambios para la próxima temporada. Además de la incorporación de Real se confirmó la llegada de la arquera Noelia Gil y de la defensora Esther Martín-Pozuelo.

También se sumará al equipo la finlandesa Lina Salmi, que juega como volante y cuyo último equipo fue el Ajax de Holanda.

En el equipo destaca la argentina Flor Bonsegundo, que actúa como delantera y también es seleccionada de su país. También está Sandra Hernández, que se formó en el FC Barcelona y hoy juega en Valencia.

El equipo es dirigido por José Bargues, que se vinculó en febrero de este año al elenco “Ché”. El DT, de 47 años, tiene título para ejercer la profesión en UEFA y también por parte de la Federación Española de Fútbol.

Antes de llegar al Valencia estaba en Estados Unidos, donde era entrenador del equipo sub-19 del Orlando City.

La Primera División española se juega desde 1988, pero recién desde 2016 adquirió el carácter de profesional. La Liga tiene unos $4,5 millones de presupuesto para el desarrollo de la competición.

El año pasado se estimó que los clubes necesitan unos $500.000 al mes para cubrir los gastos de las plantillas y movilización. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP