La labor de maestro requiere ser evaluada constantemente

- 18 de octubre de 2019 - 00:00

El Ministerio de Educación (MinEduc) efectúa en estos días las evaluaciones prácticas de la sexta edición del concurso “Quiero ser maestro”, con el que se asignarán 15.719 plazas docentes en el magisterio estatal.

En la edición de ayer, este diario narró la experiencia de Flor Proaño, una profesora de Educación Inicial, durante la prueba rendida en la Unidad Educativa República de Bolivia, en el norte de Quito.

La nota señalada reseña el detalle con el que Flor preparó la clase demostrativa, incluidas las herramientas que utilizó para atraer la atención de los pequeños con los que interactuó. Esto incluyó la selección del color de los globos que usó en el test.

La calificación final obtenida por la docente le permitió avanzar en el proceso y ubicarse entre los profesionales de la enseñanza elegibles para integrarse al sistema educativo estatal.

Como Proaño, otros 4.000 docentes de la Sierra serán evaluados en estos días de manera práctica para aspirar a una plaza como maestro.

La importancia de la tarea que cumplen los docentes la resumió bien el expresidente uruguayo José Mujica cuando dijo: “Jamás voy a entender por qué un político gana más plata que un profesor”.

Por ello se entiende que la docencia, además de ser una actividad con reconocimiento social, debería tener una contraparte económica.

Y, adicionalmente, el acceso a esa labor y su ejercicio deben ser sometidos a procesos de evaluación permanente, con el fin de que los educadores actualicen  sus conocimientos y sus técnicas de enseñanza de manera constante.  

Solo de ese modo se garantizará que los encargados de guiar e instruir a los niños y adolescentes ecuatorianos cumplan su labor de manera adecuada y, asimismo, que los futuros profesionales aporten de manera efectiva al desarrollo de nuestro país, a través de la generación de emprendimientos, empleo y avances técnicos y científicos. (O)

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