Iza y Vargas se declaran inocentes de los hechos de violencia de octubre de 2019

- 26 de octubre de 2020 - 17:08
Leonidas Iza y Jaime Vargas durante el paro nacional, octubre de 2019
El Telégrafo

Los dirigentes fueron participaron activamente durante las protestas de octubre de 2019, incluso lograron que se derogue el Decreto Ejecutivo 883. Este lunes 26 de octubre asisten ante la justicia juntos.

A más de un año de las protestas de octubre Leonidas Iza y Jaime Vargas  llegaron este lunes 26 de octubre a la Fiscalía General del Estado, ante el tercer llamado y bajo previsiones legales. Ellos enfrentan acusaciones de secuestro a policías, terrorismo, odio, instigación, entre las principales.

El primero en acudir fue Vargas. Revisó el expediente y dijo que está lleno de mentiras. “Dice que Jaime Vargas estuvo ahí, que secuestró, que maltrató”. Resaltó que es inocente de los delitos que se le imputan y que hará una convocatoria a los organismos de Derechos Humanos internacionales para que vigilen el cumplimiento de la ley y el respeto de sus garantías.

El mismo día, pero en horas de la tarde llegó ante la autoridad Leonidas Iza. La tónica fue la misma. Decenas de simpatizantes, muchos usaban mascarillas, pero no existía distanciamiento social. Sus gritos eran de respaldo a los dirigentes. 

Iza aseguró que se trata de una persecución política e intenta escudarse  en el grupo. “El levantamiento de octubre no fue respuesta de la convocatoria de los dirigentes, sino de la mayoría de los pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador”.

En octubre de 2019 los líderes indígenas encabezaron una movilización a la que se sumaron varios sectores estudiantiles, trabajadores y otras organizaciones. La protesta social se fue de las manos de los dirigentes y encontró su punto máximo de caos el 12 de octubre cuando un grupo de manifestantes incendió el edificio de la Contraloría.

Esa noche varios puntos de Quito fueron tomados, en las calles las llantas ardían, medios de comunicación y periodistas  eran atacados, la institucionalidad se puso en peligro y los ciudadanos vivieron momentos de zozobra. Al final, 11 muertos, decenas de heridos y detenidos y millonarias pérdidas económicas.  (I) 

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