Argentina apuesta por el retorno del peronismo ante la crisis económica

El mandatario Mauricio Macri y el ganador de las elecciones Alberto Fernández se reunieron para abordar la transición de gobierno. El presidente del Banco Central, por su parte, limitó la compra de dólares a 200 mensuales.
29 de octubre de 2019 00:00

En medio de una aguda crisis económica, los argentinos apostaron por el retorno del peronismo de izquierda liderado por Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Mauricio Macri, cuyo gobierno registró   55% de inflación anual, perdió las elecciones el domingo.

Después de cuatro años de gobierno de corte neoliberal de Macri, Argentina es, debajo de Venezuela y Zimbabue, el país con la tasa más alta de inflación. Según la cadena BBC, las proyecciones  estiman que a fines de 2019, 4,5 millones de personas pasarán a la indigencia.   

Sin embargo, es el crédito de $ 57 mil millones que Macri pidió al Fondo Monetario Internacional (FMI) y que el futuro gobierno tendrá que renegociar, la carga más pesada que deja de herencia.  

Por otra parte, la fórmula ganadora de los Fernández, que asumirá el poder el 10 de diciembre, presenta varias incógnitas por el contraste de criterios y cómo se verán afectados los 13 procesos judiciales que avanzan contra la exmandataria. Los casos que involucran a Kirchner podrían anularse si el Presidente le concede un indulto. 

Tras reconocer la derrota, Macri ayer se reunió en Casa Rosada con Alberto Fernández para comenzar un “período de transición”. Aunque ninguno se pronunció sobre la cita, un comunicado oficial indicó que el diálogo continuará en los siguientes días.

En cuanto a la economía, Alberto Fernández aún no anuncia qué medidas piensa tomar para enfrentar la debacle, por ejemplo, para evitar que la inflación aumente.

Hasta este anuncio, Guido Sandleris, presidente del Banco Central, indicó que endureció los controles y redujo de $ 10.000 a $ 200 mensuales el monto máximo que pueden comprar las personas para atesoramiento.

La medida se tomó para “preservar las reservas durante la transición y se disipe la incertidumbre”, explicó.

El índice medido por JP Morgan comparó la desconfianza que el mundo financiero tiene en Argentina.

El 2015, cuando Macri asumió la presidencia, había 480 puntos de riesgo. Al 25 de octubre del 2019, alcanzaba los 2.137. Es decir, se cuadriplicó.

La gestión de Macri
Mauricio Macri de Cambiemos fue elegido presidente con la  promesa de resolver la economía con empleos y una tasa de inflación inferior al 10%.

“Macri no propuso construir una sociedad más igualitaria o tener una política de derechos humanos, pero sí propuso ordenar las cuentas, bajar la pobreza y bajar la inflación; y no cumplió ninguna de esas tres cosas”, explica José Natanson, politólogo.

En 2015, cuando Macri llegó, interrumpió 12 años de gobiernos peronistas. La inflación y el déficit fiscal eran altos y existía un complejo control de cambios que generaba trabas, aislamiento y mercados negros. “Recibimos una mochila de dinamita”, justificó a la BBC, Eduardo Amadeo, diputado de Macri.

Los críticos, sin embargo, aseguran que no es un problema de gradualismo o ajuste, sino de un mal diagnóstico del contexto internacional y un mal manejo de una coyuntura.

La analista política María Esperanza Casullo señaló que Macri mostró una incapacidad grande para manejar y estabilizar las variables básicas de la macroeconomía.

“En una democracia bien entendida no se puede dejar en último lugar las necesidades de la población. Que esto sucede muy a menudo en América Latina se está reflejando en los sacudones actuales en países como Chile y Ecuador”, opinó para la DW, la analista Cristina Papaleo.

Para Papaleo, la política de ajuste de Macri fue, sobre todo al final, confusa e ineficiente, y dio prioridad a los resultados macroeconómicos.

Es decir, tomó las mismas medidas kirchneristas –congelamiento de tarifas, default selectivo, cepo cambiario, control de capitales- de las que se declaró enemigo.

Sergio Berensztein, politólogo, aseguró que el error de Macri fue creer que la mayoría del país rechazaba el populismo y el autoritarismo, que se buscaba otra forma de hacer política y modernizar al país. “Esa construcción discursiva confundió a la gente y confundió a Macri. Porque ese cambio nunca existió”.

Maristella Svampa, socióloga y ensayista política, añadió que Macri leyó mal su propio apoyo. “El porcentaje que lo ayudó a ganar era una clase media, la que fue perjudicada por sus políticas  (tarifazos: aumentos de servicios públicos)”. (I) 

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