El sábado Machachi celebró 131 años de cantonización

El Paseo del Chagra se bailó al ritmo del capishca (Galería)

El sábado Machachi celebró 131 años de cantonización
21 de julio de 2014 00:00

En las calles, aún vacías, solo se reconoce el galope de un caballo. Su resoplido, cada vez más diáfano, permite advertir que alguien se aproxima. De pronto, un jinete aparece en medio de la calzada con su corcel reluciente y saluda a los pocos transeúntes que caminan por la avenida Amazonas, en Machachi.

Falta casi una hora para que el Paseo Procesional del Chagra comience. Daniel Imbaquingo prepara con esmero la montura de su novia, una chagra warmi que participará con él en el tradicional recorrido, organizado por la Acción Cofradía del Chagra (Acocha) por los 131 años de cantonización de esta ciudad.

“Las mujeres necesitan una montura de gancho. Son diferentes a las nuestras”, cuenta Imbaquingo. En efecto, es una montura especial, distinta a la de los hombres que montan con las piernas abiertas; las mujeres lo hacen de lado, porque llevan falda.

Imbaquingo aún no lleva el poncho, las zamarras ni la bufanda, pero confía en que todavía tiene tiempo para vestirse. Mientras tanto, en la explanada del estadio El Chan, los niños del grupo de danza Kaya Yuyarina ensayan algunos pasos. Joel Evan (11 años) no esconde su entusiasmo. “Estoy contento, porque bailaremos en este desfile tan bonito”.

Por las calles de Machachi

El desfile empezó a las 09:30, con la salida del toro pregonero tirado por 4 huascas o sogas. El toro se resiste y detiene el desfile. Algunos asistentes, los más precavidos, se ponen a buen recaudo “por si acaso se escape”.

El recorrido, que se inicia en el sector del Estadio El Chan, avanza con pausas y al ritmo del capishca, interpretado por la Banda Municipal de Machachi. La fiesta comienza y los asistentes gritan, al unísono, “¡Viva Machachi!”.

En los costados del trayecto, hay varias chozas de campo que representan el modo de vida del chagra.

Cada choza tiene sus propios anfitriones que invitan a los asistentes a degustar un plato típico con papas, habas y queso fresco.

Fabiola Llumiugsi, oriunda del cantón Mejía, reparte las porciones. Se despertó, el sábado, a las 04:00 para ordeñar y dejar toda la comida lista. “Representamos a las Chozas de los herederos del Pedregal y la Chagra Linda”, contó.

Como en años anteriores, los asistentes agradecieron a la imagen del Señor de la Santa Escuela, el patrono del cantón y bailaron con los danzantes enmascarados. El paseo finalizó, casi 6 horas después, con una corrida de toros y la fiesta con banda de pueblo y fuegos pirotécnicos. “Así festejamos el orgullo de ser chagras”, dice Gonzalo Sambache, oriundo de Machachi.

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