Diabetes infantil, mucho menor en Sudamérica que en países europeos

08 de julio de 2012 00:00

Debilidad, exceso de sed, hambre, aumento en la frecuencia de las micciones y una acelerada pérdida de peso suelen ser los primeros síntomas de la aparición de la diabetes infantil (Tipo 1).

Se trata de un trastorno que aparece en niños y adolescentes y que obedece a motivos de orden genético y que se caracteriza por el incremento de los niveles de glucosa en la sangre.

La Dirección Provincial del Ministerio de Salud indicó que en el 2011, de los 47.627 casos de diabetes registrados a nivel del Guayas, únicamente 632 pertenecen a individuos de entre 0 y 19 años.

Mientras tanto, en lo que va del 2012 (de enero a mayo), de los 14.580 pacientes contabilizados por la institución, apenas 223 pertenecen a los casos infantiles.

El médico diabetólogo Alberto Cifuentes explica que las estadísticas mundiales se refieren a la poca frecuencia de la enfermedad en Sudamérica, contrario a la de otras zonas como en Europa. “En la región representa el 0,01% de la población. Eso quiere decir que hay una persona que padece diabetes Tipo 1 por cada 100.000. En cambio en países nórdicos como Finlandia estamos hablando de un 17%. Está relacionado con la genética”, dice.

El especialista explica que la diabetes de los adultos (Tipo 2) es multifactorial, es decir, odebece a varias causas como obesidad, estilos de vida, herencias familiares, edad, entre otras.

No obstante, el pediatra Luis Aguilar afirma que en los niños la diabetes también se ocasiona por otros motivos, alejados de la genética. “También podría estar relacionada con traumatismos a nivel del cerebro. Por ejemplo, si hay un golpe, fractura y se afectó la glándula hipófisis, puede producirse una diabetes del tipo traumática”.

El pediatra, con más de 30 años de ejercicio profesional, explica que la esperanza de vida de los niños y adolescentes que sufren de este mal se incrementa, desde luego, de acuerdo con los cuidados y el diagnóstico oportuno.

“Es una enfermedad bastante complicada en los pequeños, pero si reciben los cuidados y, sobre todo, si empiezan su tratamiento apenas han recibido el diagnóstico, entonces pueden llevar una vida normal”, afirma.

Inyecciones de insulina con regular frecuencia, así como medición de los niveles de azúcar en la sangre en varias ocasiones, son algunos  de los cuidados que deben tener los pequeños que sufren de diabetes Tipo 1. Esto, adicionalmente a la  anulación total de azúcares de su dieta, como miel, panela, postres, entre otros.

“Al principio es bastante traumático para ellos. Imagínese enseñarle a un niño que debe contar los carbohidratos que va a consumir antes de sentarse a la mesa porque luego  deberá calcular la cantidad de insulina que deberá inyectarse. No es fácil, por eso se trabaja con equipos multidisciplinarios que incluyen psicólogos”, precisa Aguilar.

En los adultos la diabetes insípida, nefrogénica, mellitus y diabetes gestacional están entre las variantes que puede presentar la enfermedad, que causa diferentes problemas si el paciente no lleva un control minucioso de su alimentación y de sus niveles de azúcar en la sangre.

Las complicaciones crónicas que pueden presentarse son males cardiovasculares, nefropatías, retinopatías, neuropatías y daños microvasculares.

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